Informe de prensa intergaláctica: El incidente de Audesder (1 de 3)
Basic
- Mass:
- 1 kg
- Packaged volume:
- 0.1 m3
- Portion size:
- 1
Industry
- Not used in any blueprints
- Adam4Eve Material Influence
Type Info
- Type ID:
- 23890
- Group ID:
- Mercancías
- Icon ID:
- 2038
- Published:
- true
- Radius:
- 1 m
- Volume:
- 0.1 m3
Description
Un grupo de pioneros minmatarianos descubrió hace poco un antiguo lugar sagrado de la tribu Nefantar en Audesder que se creía perdido durante la Rebelión. Allí se encuentra la tumba del profeta nefantar Tyrion Plethar, el primer sacerdote minmatariano de la religión amarriana, así como de otros cientos de sacerdotes y santos. Resulta que este lugar sagrado se ubica en el interior de una gigantesca nave espacial, todavía intacta, pese a los muchos años de abandono, cuya tripulación sigue viva, aunque en estado criogénico.
Originalmente, este lugar sagrado estaba situado en Hjoramold XII, que ahora se encuentra en el espacio de la República Minmatar. Durante la Gran Rebelión, el gobierno nefantar del planeta había perdido toda esperanza de defender su sistema solar contra las enormes fuerzas rebeldes que se dirigían hacia él. Las constelaciones vecinas ya habían sucumbido y era solo cuestión de tiempo que la suya propia cayera en manos del enemigo. Así que optaron por un plan drástico para salvar el lugar más sagrado de todo el espacio de Nefantar: la tumba de Tyrion Plethar.
El plan consistía en trasladar la mayor parte del lugar, con edificios y todo, a una gigantesca nave espacial —rebautizada como «Pletharian»—, que a su vez volaría hacia el Imperio Amarr, donde seguramente se mantendría a salvo. La nave había sido construida en un principio por ingenieros amarrianos para constituir una especie de puesto avanzado, pero era la única disponible que podía transportar los enormes edificios que formaban parte del lugar de la tumba.
Cargar la sepultura en la nave llevó unos días, aunque fue un proceso bastante apresurado en el que se produjeron varios percances, ya que un par de edificios resultaron dañados, y uno incluso quedó completamente destruido al caer de las grúas que lo elevaban del suelo. Pero finalmente la mayoría de los edificios fueron trasladados con mucho esfuerzo a la nave espacial. Fue entonces cuando los rebeldes atacaron: aparecieron de la nada y descendieron rápidamente sobre las escasas defensas de Nefantar.
Sin embargo, aunque los defensores no eran rivales para la armada minmatariana que se acercaba, le dieron a la Pletharian el tiempo suficiente para poner rumbo al espacio de Amarr. El único problema era su inmenso tamaño, que le impedía atravesar el portal estelar. La habían traído al sistema por piezas y la habían ensamblado, pero en el estado en que se encontraba no había forma de que pudiera acceder al portal para salir de Hjoramold. Así que tendrían que pilotarla manualmente a través de la inmensidad del espacio, sin ninguna capacidad de salto.
El destino era Audesder, un sistema solar altamente reforzado con tropas amarrianas. En ese momento, el gobierno nefantar en Hjormold creía que era imposible que los rebeldes avanzaran lo suficiente como para conquistar Audesder. Irónicamente, este sistema fue uno de los últimos en ser tomados durante las etapas finales de la Rebelión.